Sinaloa-sur-Seine

Me defino sinaloense y bohemio. Si debo añadir algo más, citaría a René Char: "Creo en la magia y la autoridad de las palabras".


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Haiku · Domingo de otoño

Cruza la calle
aquel viento murrio del
mes de noviembre

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El Dinosaurio

Bandera de México 2012
Cartón de Lalo Alcaraz ©

« Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí ».
Augusto Monterroso, escritor guatemalteco.


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Cambiar todo para que nada cambie

«Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi».  Giuseppe Tomasi de Lampedusa, Il Gattopardo

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Boletas para la elección presidencial y de Jefe de Gobierno del DF ©

Según Guillermo A. O’Donell *La democracia está hoy y lo estará siempre en una especie de crisis, pues desvía constantemente la mirada de sus ciudadanos de un presente más o menos insatisfactorio a un futuro de posibilidades incumplidas. Hay en esas crisis algo que corresponde a lo mejor y más distintivo de la democracia, ya que ellas subrayan la intrínseca mezcla de esperanza e insatisfacción de la democracia, ponen el acento sobre un vacío que nunca será llenado. La capacidad de esperanza es uno de los puntos fuertes de la democracia, que bajo circunstancias adecuadas puede y deber alimentar otras capacidades que pueden promover mejoras cualitativas de la democracia.”

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Piedra del sol

Pensando en ti quiero recordar un fragmento del texto paradigma de la poesía del México post-revolucionario
[…]
vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños
[…]

Octavio Paz, Piedra del Sol (fragmento)


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Pipistrelle

La única farola del patio central de hospital parpadea toda la noche.

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Una nube de insectos flota a su alrededor para mayor satisfacción de una pipistrelle.

Ese palabra francesa no es para mí nada más que el sinónimo de la alegría oportunista de un niño que atrapa al vuelo golosinas que caen de una piñata rota.

Así se comporta ese bicho, sus chillidos intermitentes suenan como risita de ladroncillo de poca monta.

Mi cigarrillo se acaba, se apaga. París brilla a lo lejos. Apenas se escucha el tráfico, un acúfeno me ha estado perturbando desde hace semanas. Será eso lo que quizás tomo por la voz del murciélago. Cierto es que en las breves noches se respira el calor de la estación, el cielo está claro y puedo ver Vega en el cénit.

La radio anuncia chubascos por la madrugada en Île-de-France. Tendré que cerrar la ventana. Qué calma, es lo mejor de estar junto a un bosque en plena ciudad.